Presentación
Presentación y resumen de las dos partes del documento
La Concertación Descentralista presenta en este documento su Programa de Gobierno para el periodo 2006-2011. El documento se divide en dos partes principales. En la primera parte presentamos nuestra visión programática común y los compromisos específicos de gobierno para cada uno de los 13 temas centrales del programa de la Concertación Descentralista. La segunda parte presenta el desarrollo completo del Programa de Gobierno en base a tres ejes centrales: las propuestas para invertir más y mejor en nuestra gente, el programa de transformación económica con descentralización, adecuado manejo ambiental y equidad; y la reforma institucional.
Los retos para un gobierno de la Concertación Descentralista
Entramos a la vida política conscientes de que nuestro país necesita resolver de manera urgente sus problemas más graves, los que no han sido enfrentados de forma adecuada por ninguno de los seis gobiernos anteriores. Los índices de pobreza, desde que ésta se mide en el país prácticamente no han variado, y durante los últimos 20 años la pobreza ha sido uno de los fenómenos más estables de nuestra sociedad, con la mitad de familias peruanas en condición de pobres y un quinto en condición de extrema pobreza. Cada año, cientos de miles de jóvenes ingresan al mercado laboral, con bajas probabilidades de encontrar un empleo formal digno y adecuadamente remunerado. Miles de ellos deciden dejar el país, o lo que es peor, volcarse a actividades ilegales.
Nuestro crecimiento económico es extremadamente centralista, errático y dependiente, con una precaria base social y tecnológica, donde la distribución del ingreso no mejora en épocas de crecimiento y empeora en épocas de crisis. El grado de exclusión económica y social de enormes sectores de la sociedad peruana ha sido creciente, mientras que seguimos degradando nuestros recursos naturales y biológicos sin mayor consideración por las futuras generaciones. En suma, no hemos sabido enfrentar nuestros retos básicos del desarrollo.
Consideramos que nuestra falla central se ubica en la carencia de instituciones políticas, sociales y económicas que promuevan el desarrollo sostenible de nuestra economía y garanticen derechos elementales a cada peruano. No hemos podido construir un sistema político que incentive la participación ciudadana en la vida política nacional, exprese los intereses de quienes representa y rinda cuentas sobre su accionar. Tampoco hemos podido generar un Estado moderno y eficaz, con funcionarios competentes en las áreas críticas del desarrollo, ni hemos podido instaurar instituciones económicas que promuevan el desarrollo descentralizado y responsable de nuestro territorio, la innovación y las inversiones de largo plazo.
Las tres prioridades de nuestro Programa de Gobierno
Tenemos tres prioridades centrales en nuestro Programa de Gobierno para el periodo 2006-2011: descentralizar profundamente el poder y la economía, construir una red de protección social efectiva para todos los peruanos y fortalecer y expandir nuestras potencialidades sociales y territoriales en un mundo competitivo. Estas tres prioridades requieren una profunda reforma institucional, la que sigue siendo parte central de nuestra propuesta programática más amplia como se verá en la segunda parte de este documento.
La primera prioridad y tema transversal de nuestro Programa de Gobierno es la descentralización, que consideramos nuestro proyecto político más ambicioso y de largo plazo de la Concertación Descentralista. Nos proponemos cambiar radicalmente nuestro mapa político y económico en los próximos veinte años, haciendo que diversas provincias y regiones en costa, sierra y selva se conviertan en espacios de dinamismo económico y social, compitiendo en igualdad de condiciones por atraer la inversión y las consecuentes posibilidades de generar empleo y mayores ingresos tributarios en su propio ámbito.
En esta nueva configuración, las decisiones que más afectan a la población, como salud, educación, seguridad y pequeña infraestructura rural, estarán lo más cerca posible de la gente, como en las provincias y en los distritos. En particular, haremos que las provincias sean las unidades básicas para el planeamiento del desarrollo territorial descentralizado, encargándoles la provisión y gestión de la infraestructura económica y el desarrollo productivo local. Otras decisiones sobre planificación de territorio en mayor escala y políticas de competitividad deberán tomarse en el ámbito de las regiones. Nuestro estado nacional deberá concentrarse en las relaciones internacionales, la planificación del desarrollo y el orden interno. Este nuevo país nacerá de una estrecha colaboración entre el gobierno nacional, los gobiernos regionales y locales, y con una práctica democrática de discusión y respeto a las opiniones e ideas de la gente sobre el tipo de regiones que quieren conformar.
En segundo lugar, atacaremos la falta de un sistema elemental de protección social, de educación y de salud, que otorgue igualdad de oportunidades a nuestros niños y jóvenes, y que mejore nuestro capital humano. La vida de la mayoría de peruanos está marcada por profundos procesos de exclusión, de desesperanza e inseguridad. Al 50% que ya vive en pobreza, se le agrega un 20% adicional que está en riesgo permanente de caer otra vez en la pobreza por enfermedad, por robos menores o por desastres naturales, haciendo que siete de cada diez personas necesiten de una red mínima de protección social que les permita salir de manera definitiva y sostenible de la pobreza.
Es por esto que una de las prioridades centrales de nuestro Programa de Gobierno es construir paciente pero firmemente una red de protección social de carácter universal, asegurando que en los próximos diez años la mayor parte de peruanos y peruanas tengamos la certeza de que tendremos apoyo para vencer la pobreza de manera permanente y ofrecerle un mejor futuro a nuestros hijos. Esto exige cambiar profundamente al Estado y a las políticas públicas de educación, salud, nutrición infantil y seguridad ciudadana. Creemos que esta será la mejor base para eliminar la exclusión y la pobreza endémica en nuestra población. Es, por eso, una de nuestas principales apuestas de gobierno.
Pero aumentar la seguridad de la gente no tiene solamente un fin social si no también económico. Las políticas de los últimos quince años han tendido a mirar a la pobreza como una limitante de carácter social, sin ver ni valorar que cada propiedad familiar y comunal en la ciudad y el campo generan y transmiten importantes conocimientos productivos y de manejo sostenible de los recursos naturales. Nuestro enfoque privilegia, por el contrario, las potencialidades de la gente, y valoramos profundamente su capacidad emprendedora familiar y juvenil que han edificado cada nueva ciudad y cada red de servicios básicos en las capitales del país.
Nuestra propuesta está orientada a lograr que todos los peruanos y peruanas desplieguen sus potencialidades como herederos de una cultura y valores apreciados en todo el mundo. Sobre estos valores y cultura es que proponemos construir una relación económica más justa y equilibrada entre nuestros espacios territoriales y del Perú con el resto del mundo, haciendo de “lo peruano” una marca de orgullo, única y apreciada en todas partes. Los peruanos debemos aprender a prosperar sobre la base de nuestra riqueza y posibilidades de un vasto y diverso territorio, y compitiendo en los mercados más exigentes del planeta. Esto requiere también de un Estado distinto, que sea capaz de intervenir en forma selectiva para promover actividades con mayor potencial e impacto en empleo y productividad, y que se sustente en procesos de planificación estratégica y alianzas con el sector productivo para el logro de metas colectivas de largo plazo.
Un equipo de gobierno solvente y con experiencia
El equipo de trabajo para la preparación de este Programa de Gobierno está integrado por profesionales de diveras especialidades y con amplia experiencia en sus ámbitos respectivos. El equipo central ha sido coordinado por Eduardo Zegarra con una Comisión Central de Programa conformada por Jaime Johnson, Gustavo Guerra-García, Óscar Ugarte, Francisco Sagasti, Manuel Dammert, Héctor Chunga y Tomás Gutiérrez. La Comisión tiene como secretario técnico a Gustavo Gutiérrez Perea. Adicionalmente, se ha contado con expertos en los diversos temas económicos, de reforma institucional, de políticas sociales, productivas y de infraestructura.
Queremos señalar que lo que proponemos en este Programa de Gobierno no se basa solamente en las importantes ideas y aportes de este completo equipo profesional de la Concertación, si no también en una demostrada capacidad de gestión de nuestros líderes políticos.
Nuestra candidata presidencial, Susana Villarán, tiene una gran experiencia en la gestión pública y de trabajo con organizaciones sociales y de la sociedad civil. Fue una de las creadoras del Programa de Vaso de Leche y trabajó con Alfonso Barrantes en la Alcaldía de Lima. Fue también una exitosa ministra de la Mujer en el Gobierno de Transición. En su paso por este Ministerio, creó las Mesas de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, el Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual, el Plan Nacional de Violencia contra la Mujer e impulsó la creación de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, entre otras obras para la gente, con la gente. Participó en la Reforma Policial y fue la primera Defensora de la Policía Nacional, trabajando activamente con los comités distritales de seguridad ciudadana en varios distritos del país. Además, tiene vasta experiencia internacional ya que ha sido una de los siete miembros (la quinta mujer en cuarenta y seis años) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos.
Por su parte Nery Saldarriaga, enfermera, profesora universitaria, trabajadora por los derechos de los niños y niñas, es candidata a la primera vicepresidencia por Concertación Descentralista y representante del PMHP. Nery Saldarriaga lidera, junto a Yehude Simon, el gobierno regional más exitoso y de mayor reconocimiento en la actualidad. Y Carlos Paredes, del Movimiento Ayllu , quien es candidato a la segunda vicepresidencia en nuestra plancha, , una experiencia exitosa de superación de la pobreza con desarrollo familiar campesino, democracia participativa en 60 de los distritos del Cusco, Apurímac, Huancavelica y Ayacucho con reformas integradas basadas en desarrollo de capacidades en seguridad alimentaria, salud, educación, agroecología.
Tenemos en nuestras filas también líderes sociales y regionales como Pedro Camino en Piura, Vladimiro Huaroc en Junín, Ángel López en Ucayali, José Reátegui en Ancash y el ya mencionado Carlos Paredes en Cusco, entre otros. El equipo que preparó nuestro Programa de Gobierno tiene así un sólido respaldo profesional, político y social, y sobre todo, está conformado por gente honesta, capaz y con valores profundamente democráticos.
Nuestra visión es de esperanza desde una nueva política
La Concertación Descentralista no es meramente una alianza electoral. La Concertación Descentralista aglutina a dos organizaciones políticas nacionales, el Partido por la Democracia Social y el Partido Movimiento Humanista Peruano, pero además a varios movimientos y partidos regionales como CONREDES de Junín, MIR-Ancash Unido de Ancash, Perú Libre y Soberano de Puno, Movimiento de Acción y Desarrollo San Juanino de Loreto, Movimiento cívico popular de Alto Amazonas, y el Movimiento Autogobierno Ayllu en Cusco, además de un buen número de grupos, militantes y simpatizantes a nivel nacional. Nuestra alianza tiene una sólida base programática reflejada en este Programa de Gobierno. Creemos que nuestra clase política tradicional no ha sabido hasta ahora percibir que existe una nueva política emergente desde el interior del país, que busca representar a enormes sectores sociales hoy carentes de poder y capacidad de decisión sobre su destino. En la Concertación nos sentimos parte de estos sectores y territorios emergentes, buscando un espacio legítimo en la política y en el poder.
En la Concertación Descentralista creemos que los peruanos y peruanas sí somos capaces de enfrentar nuestros retos del desarrollo con equidad en base a la toma de conciencia la disciplina y la acción colectiva. Sin ir muy lejos, en la década pasada fuimos capaces de derrotar a uno de los movimientos terroristas más sangrientos del mundo, y recuperar la democracia de las trampas del fujimontesinismo, uno de los regímenes más corruptos y autoritarios que nos ha tocado vivir. Igualmente, en los últimos cuatro años venimos forjando un crucial proceso de descentralización, pese a escasa voluntad política del gobierno de Toledo y sus resistencias a desmantelar el poder centralista por intereses de corto plazo.
También debemos estar orgullosos de haber empezado a saldar deudas con una época nefasta de violación de derechos humanos por parte de los grupos terroristas y el Estado a través del llamado a la conciencia de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, cuyas recomendaciones hacemos nuestras. Tampoco debemos dejar de mencionar como acto esperanzador el esfuerzo notable de nuestras diversas fuerzas políticas para construir una visión común de país en torno al Acuerdo Nacional, muchos de cuyos aportes son recogidos por nuestra propuesta programática que hoy presentamos al país.
Por todas estas razones, hoy te invitamos con renovado entusiasmo a ser parte de este proyecto progresista y esperanzador, y te invitamos con la profunda convicción de que es posible tener un mejor destino para nuestro país y para nuestros hijos. Llamamos a todos y a todas a participar en la política para transformarla, para poner el poder al servicio de nuestros mejores sueños e ideales. Te esperamos con los brazos abiertos para el compromiso de aplicar este Programa de Gobierno con el mejor equipo y las mayores posibilidades de éxito.
Lima, 5 de enero del 2006