Reforma educativa y de salud para la protección de la próxima generación con niños y niñas sanos y educados, con capacidad de desarrollar plenamente su potencial humano
Concertación Descentralista se compromete con la equidad e igualdad de oportunidades para todos los peruanos y peruanas. Nos sentimos moral y políticamente comprometidos con la protección especial de la generación de niñas, niños y adolescentes peruanos que hoy se encuentran en situación de vulnerabilidad y riesgo.
Hoy uno de cada cuatro niños menores de cinco años se encuentra en situación de desnutrición crónica y tres de cada cuatro niños menores de dos años sufren de anemia. Nuestra alianza se empeñará en garantizar el destino de esta generación para lo que asegurará la reforma y ampliación de los servicios de salud y nutrición, la educación pública de calidad con criterios de equidad, dando prioridad a la educación inicial y primaria.
Protección de niñas y niños
Implementaremos acciones positivas para erradicar las peores formas de trabajo infantil
Sancionaremos y prevendremos el maltrato infantil y adolescente
Buscaremos prevenir y reducir sustancialmente el abuso sexual y erradicar la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes
Garantizaremos el acceso de todos a un plan básico de salud e implantar el seguro de salud obligatorio de aplicación progresiva que ofrezca diversos planes de salud de bajo costo y proteja a las familias de situaciones catastróficas. Los pobres extremos recibirán la cobertura del Estado
Pondremos en marcha un Plan Nacional de Salud Mental en la prevención y atención de enfermedades que afectan particularmente a niños, niñas y adolescentes.
Pondremos en marcha un programa especial de registro de la identidad y del reconocimiento de niños y niñas que permita en cinco años que ningún niño o niña peruanos se quede fuera del registro de nacimiento.
Salud
Abordaremos la salud del pueblo peruano como un derecho humano, para lo cual desarrollaremos y sentaremos las bases para una Política de Estado de largo plazo en Salud integradora e intersectorial, asumiendo la multiculturalidad y biodiversidad de nuestro país.
Racionalizaremos e integraremos todos los servicios públicos de salud (Sanidad FFAA, Policial, Essalud, MINSA, privados) en un solo sistema
Tendremos como eje transversal de nuestra política en salud la Promoción y Prevención con la participación de las personas y las organizaciones sociales. Así como también la transversalización de la equidad de género en salud como núcleo para el cambio cultural, el cambio en la provisión de servicios, la medición de resultados y la asignación presupuestaria.
Desarrollaremos un modelo de atención integral de la salud, con un enfoque integrador (acciones de salud y acciones de desarrollo socio económico y tecnológico), integración de acciones (promocionales, preventivas, recuperativas y rehabilitadotas), esfuerzos conjuntos (sectores, sociedad civil, comunidad, trabajadores de salud, familia y personas), concertación intra institucional e intersectorial.
Atención prioritaria a la Salud Infantil en cuanto al crecimiento y desarrollo, prevención de enfermedades prevalentes de la infancia, la atención integral de salud (no sólo enfocada al daño) priorizando a las y los niños menores de 2 meses (esto se fundamenta en que el 60% de la mortalidad infantil menor de un año es expensa de los niños de 2 meses). Así como también a las y los niños menores de 5 años de las zonas de pobreza y extrema pobreza y de las comunidades nativas y alto andinas articulando su capital cultural en salud.
Incrementaremos anualmente en 20% en el presupuesto público de salud en los próximos cinco años hasta que se duplique el nivel actual de gasto, sobre la base de reformas de los sistemas públicos de salud con énfasis en la calidad, la eficacia y la equidad;
Ampliaremos de manera inmediata la cobertura y calidad de la atención integral a niños y niñas menores a 3 años a través del Programa No Escolarizado de Educación Inicial (PRONOEI) y Wawa Wasis hasta llegar, en cinco años, llegando a atender a 500,000 niños de madres pobres que trabajan fuera de su hogar;
Reduciremos anualmente en por lo menos 5 puntos porcentuales la tasa de desnutrición aguda y de desnutrición crónica infantil en los próximos cinco años con programas nutricionales específicos orientados a esta población materno-infantil, con la activa participación de los padres y la comunidad en la vigilancia y monitoreo del estado nutricional de niños menores de dos años.
Reduciremos a la mitad el número de accidentes mortales de tránsito.
Educación
Revaloraremos la escuela pública como espacio central de la formación de nuestros niños y niñas como ciudadanos con valores democráticos y con capacidades y saberes que le garanticen un empleo digno en el futuro;
Consideramos a la escuela como espacio fundamental de ciudadanía, de integración social y lugar privilegiado para la innovación en la sociedad del conocimiento;
Aumentaremos entre 10% y 20% anual el presupuesto público orientado al sector educación, asignando los recursos adicionales de preferencia a la educación inicial y primaria;
El mayor gasto estará claramente articulado a mejoras en la calidad y equidad de la educación, donde los maestros deberán empezar a recibir remuneraciones atadas a su desempeño y en los próximos cinco años, por lo menos un 30% de la remuneración de los maestros deberá estar directamente asociada a su desempeño en función de resultados en los alumnos;
Implementaremos el sistema nacional de evaluación, acreditación y certificación de la calidad educativa de las escuelas, con participación social;
Daremos prioridad en la asignación de recursos a las 12,000 escuelas unidocentes o multigrado en zonas rurales de nuestro país, donde los niños y niñas apenas reciben hoy entre 200 y 400 horas pedagógicas hasta lograr las 1,200 horas lectivas de clase al año;
La universalización de la educación inicial para niños entre 3 y 5 años será un derrotero de la política educativa.;
Reduciremos a la mitad la tasa de analfabetismo en zonas urbanas y rurales, con mayor atención a reducir el analfabetismo en las mujeres campesinas;
Dignificaremos la profesión docente y promoveremos la democratización del sindicato de maestros;
Relanzaremos un nuevo Ministerio de Educación que fije estándares de calidad y equidad y asegure la distribución de recursos hacia territorios en desventaja. Este Ministerio deberá dejar de decidir sobre contrataciones y nombramientos de maestros y maestras, y concentrarse en regular un sistema de incentivos para mejorar la gestión en términos de calidad y equidad
Le daremos autonomía y real capacidad de decisión y gestión a los directores de las escuelas y a los padres de familia que son los primeros interesados en la calidad de la educación de sus hijos.