Defensa del derecho de la adolescencia y la juventud al empleo, la capacitación, al acceso a salud, a la participación y a la recreación
Vemos con preocupación el desaliento y la desesperanza de los jóvenes que como opciones enfrentan el desempleo o la emigración en busca de las oportunidades que no encuentran en el país. Nos comprometemos a ejecutar políticas multisectoriales específicas que favorezcan el empleo juvenil, la salud sexual y reproductiva de adolescentes y jóvenes, la formación científica y tecnológica.
Alentaremos y generaremos espacios y programas para su activa participación en la vida política y en las decisiones sobre el destino de sus comunidades, regiones y del país.
Acceso a educación de calidad en centros de capacitación para oficios, desarrollo técnico y universitarios; incluyendo el desarrollo de habilidades para el ejercicio de derechos ciudadanos y la educación sexual con perspectiva de equidad de género y diversidad sexual.
Los y las jóvenes que no hayan culminado sus estudios básicos, vivan en condiciones de exclusión, serán beneficiarios de subsidios directos con incentivos específicos, hasta lograr su integración social plena.
Se fortalecerán los mecanismos meritocráticos y de discriminación positiva para asegurar el acceso de los jóvenes que viven en pobreza y exclusión, a residencias y comedores universitarios y de institutos, así como a becas educativas.
Conscientes de las dificultades de articulación de las organizaciones juveniles, sus limitaciones de formación y acompañamientos, nuestro gobierno invertirá en el fortalecimiento del Consejo de Participación Juvenil como organismo autónomo de la sociedad civil, para ello, el gobierno de la Concertación asignará presupuesto público específico, el cual deberá ser manejado con transparencia, eficacia.
El sector salud deberá articular acciones de trabajo con los y las jóvenes atendiendo los problemas que les afectan (sexualidad y salud reproductiva, enfermedades infecciosas, accidentes y violencia), promoviendo conductas saludables e incluyéndolos como agentes de cambio cultural y social en salud individual y colectiva.
Invertiremos en el desarrollo de programas de primer empleo para los jóvenes a nivel de gobiernos regionales y locales, siguiendo el esquema de una firme alianza con los empresarios para fortalecer los nichos de mercado existentes y desarrollar los potenciales.
Nuestro gobierno establecerá políticas de inclusión social en todos los espacios sociales: salud, educación, justicia, empleo, servicio militar, deporte, etc. y pondremos especial atención en los jóvenes de los pueblos indígenas, los afro descendientes, los alto andinos, los discapacitados, los que tienen diferente orientación sexual, las mujeres.
El voluntariado juvenil será impulsado sistemáticamente por nuestro gobierno, como política pública para la integración nacional. Pues no hay mayor nacionalismo que hacer cosas concretas para toda la comunidad peruana. Los y las jóvenes que sean voluntarios en el desarrollo de sus comunidades locales, regionales y nacionales tendrán incentivos de capacitación nacional e internacional.
Instalaremos el programa de Servicio Rural y Urbano Marginal para todo profesional y técnico egresado y titulado. Asi, todos los y las jóvenes tendrán la oportunidad de insertarse en un trabajo planificado de desarrollo local a lo largo de dos años. La certificación por la labor realizada, será expedida por el Estado de acuerdo a la evaluación de la comunidad y la institución que recibe a la o el joven. Esta certificación facilitará su inserción laboral será pre requisito para trabajar en cualquier organismo público.
Los y las jóvenes (18 a 29 años), que son padres o madres de familia contarán con facilidades para el cuidado de sus hijos en Wawa Wasi o guarderías, las cuales además les brindarán capacitación para la crianza de sus hijos.
Nuestro gobierno asegurará la participación de los y las jóvenes a la co - gestión de los bienes y servicios públicos destinados a su beneficio o al beneficio de la comunidad: estadios, canchitas deportivas, universidades, servicios de salud, servicio militar, etc.
Por primera vez en la historia del país un gobierno enfrentará el serio problema del alcoholismo, la drogadicción, delincuencia y la violencia, que afecta a los jóvenes, estableciendo programas de promoción de conductas y ambientes saludables, rehabilitación comunitaria, monitoreo de reinserción social.
La participación política, artística, social, serán incentivadas desde todos los espacios institucionales del Estado, asegurando el respeto a la autonomía y apoyando el empoderamiento de los y las jóvenes y sus organizaciones. La Ley de Partidos políticos, la de carrera pública y otras que afectan el acceso de los jóvenes a puestos y espacios que pueden ser ganados meritocráticamente, incluirán los mecanismos pertinentes para lograrlo.
Nuestro gobierno ratificará la Convención Iberoamerica de Derechos de las Juventudes, suscrita en noviembre del 2005 y establecerá la Ley de Juventudes para la igualdad de oportunidades.